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Discurso Oficial del 21 de marzo 2010 PDF Imprimir E-Mail
Wednesday, 24 de March de 2010

Eduardo Sanchez Ortiz, Gran Maestro Gran Logia Durango, México

Discurso Oficial pronunciado por el Muy Respetable Gran Maestro Eduardo Sánchez Ortiz de la Gran Logia “Guadalupe Victoria” del Estado de Durango el 21 de marzo de 2010, en la ceremonia de conmemoración del Natalicio de Juarez ante las autoridades del Gobierno del Estado, del Municipio y Autoridades Militares

Saludo desde aquí a todos los liberales que llevan a cabo ceremonias de conmemoración del natalicio de Benito Juárez en todos los estados de la república, en las embajadas de México en todos los países, a los Hermanos Liberales de las naciones de centro y sudamericana, del Caribe, de Norteamérica y algunas Europeas, que este día se unen rompiendo las fronteras de la nacionalidad y celebrando en honor de un mexicano ejemplar.

A los masones esparcidos por toda la faz de la tierra.

Saludo a la sociedad Duranguense: Damas y Caballeros

La Gran Logia “Guadalupe Victoria” del estado de Durango por mi conducto presenta sus respetos a la autoridad civil legalmente constituida y a la ciudadanía en general…

Este año 2010 representa para nuestra memoria histórica la oportunidad de hacer reflexiones profundas acerca de las razones que motivaron las causas de la Independencia y de la Revolución, y los liberales consideramos que como mexicanos, esta fecha constituye además una ocasión propicia para sin perder la vista en el futuro, reencontrar las bases históricas que han permitido la transformación de nuestro país.

Los propósitos cumplidos para constituirnos en una nación independiente, y posteriormente revolucionar hacia una nación con objetivos netamente sociales, merecen la más profunda comprensión a fin de no errar el rumbo.

Curiosamente la programación oficial del Centenario y Bicentenario ha omitido una tercer fecha histórica Me refiero por supuesto al Sesquicentenario del Triunfo de la Reforma: el 22 de diciembre de 1860, hace 150 años, en las lomas de San Miguel de Calpulalpan, hoy San Miguel de las Victorias, cerca de Arroyo Zarco, Estado de México. Se enfrentaron el Ejército del Pueblo, formado por Santos Degollado y liderado por un jefe genial, de gran intuición: Jesús González Ortega, contra las fuerzas conservadoras, considerados lo mejor del ejército, y que sostenía los privilegios de la Iglesia y de los acaudalados, liderado por un buen soldado profesional: el general Miguel Miramón, quien fue uno de los cadetes que defendieron con gloria y sin fortuna Chapultepec, en 1847, de la artera y ratera invasión norteamericana.

Miramón no volvió más al poder y con este triunfo concluyó el intento que por la vía de las armas  durante tres años los conservadores hicieron de detener la Reforma de la Constitución de 1857, que por supuesto eliminaba los fueros y privilegios de la cleresía, limitaba el poder de las clases acomodadas y otorgaba un trato más igualitario a los ciudadanos.

Este triunfo pertenece a todos los mexicanos y es preciso por tanto no olvidar este otro origen heroico.

El Gobierno Civil adquirió en manos de Juárez las herramientas necesarias para ejercer el poder bajo la tutela de la Constitución y lejos de los mezquinos intereses de los conservadores del siglo XIX.

Es por tanto inconcebible en las fechas actuales como sociedad observar las ambiciones de poder de algunos empresarios maridados con el clero.

Es nocivo para nuestra nación la presencia de  funcionarios ultraconservadores disfrazados de liberales.

Son peligrosos para la paz social los intentos de mentes retrogradas que buscan usando los más caros valores de la sociedad  la imposición de caducos criterios morales.

No olvidemos que la Reforma encabezada por el Gran Benito Juárez nos otorgó de una vez por todas, la educación laica, forma educativa superior a cualquier otra.

No dejemos de lado que celebramos 150 años de contar con  pleno derecho a ser diferentes cada uno. Que esta diferencia nos permite expresarnos como queramos, creer en lo que queramos, afiliarnos a lo que deseemos, ir a donde se nos antoje.

Nos permite, ser amarillos, negros, cobrizos o blancos; ser mujer o ser hombre, ser indígena o ser mestizo, ser rico o ser pobre y gozar ante la ley de igualdad de derechos.

Hagamos nuestro el concepto de que el poder, dimana del pueblo, debe servir al pueblo y está constituido con el objeto de ser benéfico al pueblo.

Dar de manera deshonesta privilegios y canonjías dentro de la autoridad civil a los ministros del estado eclesiástico o de cualquier asociación religiosa viola flagrantemente la ley.

¡Mexicanos, no nos confundamos, las libertades civiles son para los individuos, son un derecho inalienable para todos los ciudadanos en general!,

Las instituciones públicas y privadas, los gobiernos las empresas, los partidos, las asociaciones religiosas, las asociaciones civiles están sujetas a la estricta observancia de la ley que les determina sus derechos y sus obligaciones, y les acota su actuación.

Las autoridades de todos los niveles y todos nosotros los ciudadanos estamos obligados a velar por el ejercicio verdadero de la libertad de expresión, la libertad de creencia, la libertad de enseñanza, de tránsito, de asociación, etc.

Por tanto es necesario que se convenzan aquellos que pretenden amparar bajo la libertad de expresión la política de púlpito, la ley lo prohíbe.

Que se convenzan aquellos que detentando un cargo público de elección amparen bajo la libertad de creencia la exhibición pública y en cadena nacional de sus prácticas religiosas, la ley también lo prohíbe.

Que se convenzan aquellos que privilegian las hegemonías, nuestra nación es Laica, así lo marca el Art. 40 constitucional.

Los Liberales estamos celebrando los 150 años de la Reforma que consolidó la independencia de nuestra nación, y le dotó de la vocación universalista bajo el principio del laicismo.

El Presidente Juárez encabezó esta, una de sus luchas más importantes que le valieron el reconocimiento internacional de Benemérito de las Américas, y el reconocimiento nacional como el ícono de la legalidad y del poder civil.

Los masones jamás olvidaremos al prócer, pero aún más, reconocemos la obra de Juárez y la hacemos nuestra, vamos más allá, mucho más allá:

¡Defendemos con patriotismo ejemplar la soberanía y la integridad de la Nación!

¡Defendemos las virtudes que le dieron origen y lo consolidaron!

¡Defendemos la Libertad, defendemos la Igualdad y defendemos la Fraternidad!

¡Juárez en unión con los indomables liberales de su tiempo han sido la guía! La obra ahora somos nosotros a quienes  nos obliga nuestra historia, en esta hora harto difícil con nuevas amenazas y riesgos!

¡Hagamos nuestra la tenacidad, la claridad y el estricto apego a la Ley que distinguieron a Juárez!

¡Hagamos nuestra la capacidad de estudio, el alto humanismo y la altura de miras de Benito Juárez y los gigantes que le rodeaban!

¡No cedamos ante el embate de los nuevos tiranos, ante el avance de la plutocracia, del crimen organizado, que los liberales no seamos blandengues ante el reto terrible que la historia nos ha deparado!

Ahora como entonces la historia se parte en dos y surge una nueva era, nuestra era, en la que el pueblo continúa teniendo hambre y sed de justicia, pero hoy lucha al amparo de la Constitución, las Leyes y las formas republicanas que de forma tenaz y obstinada al extremo defendiera el Presidente Juárez.

¡Que su Luz continúe iluminando los anhelos de los liberales mexicanos!

¡Viva el Venerable Hermano Masón Universal Benito Pablo Juárez García!

¡Viva el Presidente Benito Juárez!

¡Viva Juárez el Benemérito de las Américas!

Es cuanto